El diputado Nicolás Olivera junto a los demás representantes nacionales se reunió en Casa Puerto con representantes de pequeños y medianos empresarios de Paysandú que trabajan en relación a los eventos sociales: servicio amplificación, de fotografía, de video, de catering, de seguridad, entre otros. Se estima que son más de 300 familias que se encuentran sin actividad desde el pasado 13 de marzo cuando, por decreto, se prohibieron los espectáculos públicos y las aglomeraciones de personas.
La situación los acucia, por lo que buscan articular con el Gobierno Nacional para que se les postergue o se les exima el pago de tributos o algunas tarifas, tal es el caso de BPS o DGI.
Sumado a la situación que están viviendo hace tres meses, no está claro aún de qué forma va a retomar la actividad, que sabemos que será paulatina pero no hay fecha clara de retorno. Si bien existen determinados préstamos para restablecer algunas actividades, lógicamente los empresarios no quieren comenzar ya endeudados, teniendo en cuenta lo que eso significa.
En este sentido, Olivera asumió el compromiso porque más allá de ser el legislador del partido de Gobierno, la primer camiseta que tiene puesta es la de Paysandú. “Vamos a tocar el timbre del que haya que tocar, y vamos a hablar con quien haya que hablar”, dijo el diputado nacionalista.
La responsabilidad es tal que Olivera ya comenzó a realizar gestiones ante las autoridades para buscar una salida ante este planteo, “haremos la fuerza necesaria desde el departamento para buscar una salida que sea favorable a los intereses de todas estas familias”, culminó.









